¿Conoces el menjablanc?

¿Conoces el menjablanc?

Este postre típico de Reus forma parte de nuestra historia y tradiciones, ya que está documentado, nada más y nada menos que desde el siglo XIV. Aparece en uno de los recetarios más antiguos de Europa, el llamado Llibre de Sent Soví. Este manuscrito fue publicado en 1324 y es un magnífico testimonio de la alimentación medieval, pues recoge hasta 220 recetas de cocina catalana con influencias romanas y árabes. En este recetario aparece nuestro postre, menjablanc (manjar blanco), una crema elaborada a base de leche de almendras,  aunque en este libro no se presenta como un dulce sino como un plato principal salado y mezclado con pechuga de pollo cortada o desgajada.

Poco a poco, el menjablanc evoluciona a la versión dulce y se convierte en un postre típico para el día de San José y también por Cuaresma. Es primo hermano de la crema catalana, pero sin huevos y sin leche, sustituyendo ésta por leche de almendras. Parece ser que se originó en la Cartuja de Scala Dei, a los pies de la Sierra del Montsant (El Priorat, Tarragona), cuando los monjes prepararon una receta acorde a los requerimientos de la época cuaresmal.

El menjablanc no era ni es exclusivo de la ciudad de Reus, porque también lo encontramos en muchas otras regiones del mediterráneo. No obstante, en Cataluña, es bien conocida su vinculación al Camp de Tarragona y a las Tierras del Ebro, donde los almendros son tan abundantes.

Actualmente también lo encontramos ya elaborado en las pastelerías de Reus. ¡Además podéis degustarlo en nuestros tours por la ciudad! Si no podéis esperar, aquí os dejo la receta. ¡Es muy fácil!

200 g de almendras crudas

100 g de azúcar

25 g de almidón (también sirve harina de arroz o de maíz)

piel de limón

canela

una pizca de sal

Primero de todo, se trituran las almendras con el agua y se deja reposar toda la noche. A la mañana siguiente, coláis el líquido para conseguir una fina leche. Vertemos la leche en una olla, pero apartamos un poco para deshacer el almidón en ella. En la olla añadir la piel de limón, la canela y la pizca de sal a la leche y ponerla al fuego. Cuando rompa a hervir, añadir el resto de leche con el almidón y dejar hervir 5 minutos. Después, colar todo para descartar la piel de limón y la canela y verter el menjablanc en tarritos o cazoletas o de barro (que es lo tradicional) o cualquier otro recipiente por ejemplo de cristal. Dejar enfriar a temperatura ambiento durante unas horas y luego llevar al frigorífico. El menjablanc se consume fresco.

Receta extraída del libro: La cuina modernista, de Jaume Fàbrega, 2015.

almendras marcona pelada                           

Menjablanc con un poco de canela espolvoreada

Deja una respuesta

Your email address will not be published. Required fields are marked *